Ciabatta artesanal

Ya hacia mucho que les había prometido pan artesanal, pero como lleva sus procesos largos de fermentación hay que hacer el espacio para dedicarle su tiempo, no es que haya que estar ahí viendo como la masa sube pero si organizarnos para que la horneada salga lo mejor posible :)

Quiero compartirles que ando emocionada, jajaja la verdad es que eso es común por lo regular me emociono fácilmente y creo que debería escribir más seguido porque siempre tengo mucho que contarles,  así que espero no revolverlos con mis temas variados, una de las cosas es que fui a ver un documental buenísisisimo, me llego al corazón, me hizo cuestionarme cosas, me movió mi mundito y aunque mi sensación al salir de la sala de cine era una mezcla de desesperación, disgusto y frustración las palabras de mi buena amiga Ethel me alinearon en 3 segundos jajaja, por eso siempre es bueno ir con amig@s, ¿y porque paso esto? ¿de que carajos hablo? pues el documental se llama UNITY y aquí pueden ver el trailer, es acerca de todo, literal de todo y de como todos somos uno, ni siquiera se como resumirlo, lo mejor es verlo porque creo que a cada quién le llegará de diferente manera, a mi particularmente me movió mucho lo del trato que le damos a los animales, de como los hemos convertido en un tipo de mercancía, de como no solo los comemos sino que además los procesos de crianza y la forma en que son tratados es insensible, irrespetuosa, injusta y ridículamente innecesaria :( , como ustedes saben no soy vegetariana, tal vez un día lo sea, tal vez no, y esto no se trata de juzgarme ni a mi ni a nadie, se trata de hacer lo que podamos para que el mundo sea un lugar más amable para TODOS, no solo ver el beneficio propio, y bueno así salí del cine preguntándome ¿qué puedo hacer yo, tan pequeña e insignificante? ¿que plan puedo seguir? ¿que acciones puedo tomar? ¿como puedo contribuir a que todos seamos aunque sea un poco más sensibles? ahí fue donde Ethel me dijo que puedo contribuir con lo que ya estoy haciendo, por medio de este blog por ejemplo, y es que ya no basta con hacer solo en cambio en nosotros (algo que creía antes, la filosofía de cambiar yo y nada más), claro por ahí empieza, pero el mundo (creo yo) ya necesita más que eso, debemos movernos un poco más, paso a paso, pero que se haga un efecto de bola de nieve, hasta el mejor atleta empezó dando pasitos de bebe, así que en mi cabeza esta un ¿que puedo hacer? espero que en la tuya también... ya seguiré hablando de esto en otros posts porque si no se hará larguísimo y nunca haremos pan jijiji.

Ahora si pasando al pan, y aunque no lo parezca es parte del mismo tema, porque el amor se siente en cada cosa y comer es de las que hacemos diario y seguiremos haciendo hasta el fin, y el pan particularmente lleva su buena dotación de tiempo, dedicación y cariñito para que salga bien. Este pancito italiano es sencillo en ingredientes pero lleno de sabor, es un pan salado que puede ir así solito ideal para bocadillos o como en este caso con aceitunas en la masa.
Lo bueno de los panes que no son azucarados y muy adornados es que te dan la oportunidad de probar el sabor fermentado y más puro, este pan es elaborado con biga que es como un punto intermedio entre la masa madre o y el proceso rápido de fermentar poco tiempo, así no tienes que tener una masa madre que se apodere de tu cocina pero si puedes tener el rico sabor que aporta y los beneficios de la fermentación. ¡manos a la masa!

DÍA 1
Biga:
800g de harina sin blanquear
3g de levadura instantánea
550ml de agua


Amasar por unos minutos, tapar y dejar fermentar de 8 a 12 horas a temperatura ambiente.

Esta de arriba es la biga recién hecha, y la foto de abajo es después de  12 horas de fermentación.

DÍA 2
625g de harina sin blanquear
22g de sal
12g de levadura instantánea
650ml de agua
150g de aceite de oliva
toda la biga

600g de aceitunas picadas


Revolver los secos con la mano, agregar todo lo demás excepto las aceitunas, amasar por unos 15 minutos, agregar las aceitunas e incorporarlas bien, taparla y dejarla fermentar por 2 horas.
Ponchar la masa cada 45 minutos (oséa 2 ponchados durante esas 2 horas).

Aquí abajo la masa recién amasada y en la siguiente foto la masa después de 45 minutos lista para ser ponchada.

Abajo, ponchando la masa, esto se hace metiendo las manos y haciendo cuatro dobleces, como si estuvieras envolviendo las tortillas, después se vuelve a tapar para que continúe su reposo.

En una superficie limpia y plana por una buena cantidad de harina (yo puse muy poca y se me pego) para vaciar ahí tu masa y que no se pegue, ayúdate con una palita miserable para vaciarla, ahora si con una palita de metal o plástico corta en pedazos más o menos iguales, deben salirte aproximadamente 15 piezas en total, deja reposar 20 minutos.

Mientras prepara tus charolas con papel encerado. una vez pasados los 20 minutos hay que darle la forma a la ciabatta y colocar en la charola, las ciabattas tienen forma irregular, deben ser parecidas pero no hay nada exacto, es algo muy artesanal y se dice que tienen la forma de una pantufla de abuelo, para darle forma dobla dos extremos hacia el centro, una vez doblados pon un poco de harina y llévala a la charola ayudándote con la espátula, ya en la charola espolvorea harina encima y con tus dedos da un poco de forma rectangular. Deja reposar una hora, mientras calienta el horno a 230º C.

Una vez pasada la hora hornea por 30-35 minutos o hasta que estén doraditas. Deja enfriar y disfruta.

Tip: las aceitunas negras me salieron súper saladas, recomiendo más las verdes, pero depende de gustos, te recomiendo pruebes antes tus aceitunas para ajustar el nivel de sal y no llevarte sorpresas.