Alcachofas y aderezo

Mi historia con las alcachofas es aún corta, me entere de su existencia hace apenas un par de años, en el restaurante que trabajaba un platillo las incluía pero eran de esas que vienen el frasquito así que yo imaginaba que esa era su forma y ya, como en el restaurante hacíamos pedido de los víveres para la preparación de la comida un día por equivocación nos llevaron alcachofas frescas en vez de las de frasco, yo no podía creer que eran la misma cosa, hicimos el pedido correcto y las prehistóricas alcachofas enteras se quedaron en refrigeración eternamente y nunca nadie las cocino
Tiempo después llegue de sorpresa a casa de unos amigos y justamente estaban comiendo alcachofas, al fin supe como se cocinaban y como sabían, las de frasco ya me encantaban y desde ese momento me enamoré de las enteras también, son tan hermosas, fáciles de cocinar, comerlas es todo un acto de paciencia que si se sabe disfrutar yo las recomendaría para esos días con las amigas o la familia, cuando tienes un buen rato para comer y platicar, te comparto la receta tradicional para cocinarlas y el aderezo que les va perfecto. En realidad este platillo es una entrada, ya que avivara tus papilas gustativas y hará que estés listo para un plato fuerte, aunque como yo también tienes la opción de comer más y más alcachofas jajaja, que lo disfruten!!

Ingredientes:
4 alcachofas frescas enteras
2 hojas de laurel
Vinagre de arroz o vinagre de vino blanco
Agua
Aceite de oliva
Sal de mar

Aderezo:
1 cda. de mostaza dijón (sin semillitas de preferencia)
1/2 cda. de vinagre de arroz o vino blanco
1 diente de ajo pequeño
120ml de aceite de aguacate
75ml de aceite de oliva
Agua caliente
Sal de mar y pimienta al gusto

En una olla lo suficientemente grande poner agua con las 2 hojas de laurel, un chorrito de vinagre, un chorrito de aceite de oliva y sal de mar hasta que hierva.

Aparte quitar el tallo de las alcachofas arrancandolo, enjuagarlas muy bien.
Ahora esta parte es opcional y es solo para que se vean lindas (puedes no hacerla si así lo deseas o tienes poco tiempo), cortar una buena parte de la punta de las alcachofas con un cuchillo, después con unas tijeras corta las puntitas de las hojas exteriores.
Sumergir las alcachofas en agua hirviendo, sabras que están listas cuando la tercer hoja (contando de tallo a punta) se desprenda muy fácilmente, aproximadamente en 30-40 minutos, dependiendo de su tamaño.

Para el aderezo, coloca la mostaza, el ajo y el vinagre en una licuadora o procesador, sazona con sal y pimienta y ve añadiendo poco a poco los aceites, usa agua caliente para dar consistencia, este es un aderezo que no debe ser muy espeso.

Ahora si disfruta comiendo tu alcachofa petalo por petalo, sumergiéndolo en el delicioso aderezo, al final te encontrarás con lo mejor, la parte más rica: el corazón.
El corazón,   dependiendo de la madurez de la flor a veces tiene unos “pelitos” que pican, ten cuidado de quitarlos antes de echarlo a tu boca, sería injusto que no disfrutes de comer la mejor parte por la picazón jiji.